EL NEGOCIO DE ADMINISTRAR EL NEGOCIO

En este mes de Mayo queremos reconocer a todas las mujeres que además de ser madres, son parte del entramado laboral que permite a grandes y pequeñas empresas funcionar, crecer y desarrollarse. La mujer hoy no solo puede y hace bien las tareas que emprende, sino que aplica un sello personal de su género: una mayor sensibilidad.


El fin no solo es explorar los espacios laborales destinados solo a los hombres, sino compartirlos, en igualdad de circunstancias y posibilidades, sin que ésto signifique de ninguna manera que pretendamos ser iguales, sino que a partir de nuestras diferencias unamos los esfuerzos para construir un mundo más humano, más incluyente, más integral en beneficio de todos. Todos los procesos, ya sean financieros, administrativos, comerciales, operativos o de producción, dan vida a la empresa y conforman el esqueleto que le permite extenderse como tal.


Lo que hace que una empresa tenga más o menos éxito, sea más o menos eficiente o alcance mayores o menores grados de productividad y rentabilidad, es la manera en que las personas desarrollan esos procesos, o sea, la manera en que los músculos envuelven el esqueleto.


Esto debe entenderse mucho más allá de las cuestiones laborales, traspasando este campo hacia un proceso de gestión personal, con un enfoque formativo y cultural, de entendimiento y desarrollo de habilidades y actitudes.


El éxito y la consolidación de los proyectos que la empresa lanza en su búsqueda de crecimiento y mejora están vinculados a la forma en que las personas involucradas viven dichos proyectos. Es por ésto que la aplicación sistemática de métodos y tecnologías no necesariamente conducirán al éxito de la empresa o del proyecto, al menos no de manera sustentable.


Preguntémonos,


¿Cuántas veces se han puesto y se pondrán en marcha proyectos que tienen un primer impacto positivo y que posteriormente se han ido a pique?





Ahora bien, evaluemos el rol que el área de Recursos Humanos juega dentro de nuestras organizaciones. El área de RH debe estar a disposición de las unidades de negocio, con objeto de ayudar a sus líderes a crear equipos lo más eficaces posibles, RH debe ser el proveedor de la formación y el desarrollo necesarios.


La gestión del recurso humano debe ser una prioridad en la organización, alineada a los objetivos de crecimiento y rentabilidad. Desde este punto de vista, la principal consideración debe ser fomentar la las competencias y la calificación de las personas.


Las organizaciones son relaciones entre personas. El proveedor de “herramientas” para gestionar esas relaciones, con el fin de hacer más eficiente la manera en que cada persona enfoca su relación con el proceso, debe ser sin duda, el área de Recursos Humanos.


Es aquí donde debemos hacer un alto para evaluar el enfoque que hemos dado a nuestras áreas de gestión de trámites. Cuando el área de recursos humanos logra alcanzar el objetivo de conseguir que la gestión de las personas, en todas y cada una de las áreas de la empresa, se desarrolle y evalúe en base a criterios de eficiencia y productividad, deja de ser un área administrativa de personal, para convertirse en el soporte de todo, pues el negocio de administrar el negocio, no es otro que administrar personas.